Success Stories
Campañas exitosas
realizadas por estudiantes
Se puede luchar de muchas maneras contra las prácticas inmorales de la industria pecuaria. Los increíbles activistas que presentamos a continuación lograron promover cambios a favor de los estudiantes del presente y del futuro. Ellos usaron estrategias como realizar campañas en las redes sociales, colaborar con líderes de distritos escolares e instar a la universidad a cancelar su plan de comidas por carecer de opciones veganas.
“Cuando comencé a estudiar en la universidad me di cuenta que tenía que tomar una postura ante la falta de alternativas suficientes para los estudiantes veganos, interesados en el veganismo o que tenían problemas dietéticos. En mi primer año de universidad me uní al Gobierno Estudiantil para expresar mis puntos de vista y ofrecer apoyo a los gerentes y chefs del Departamento de Servicios Alimentarios de mi facultad. Esto me ayudó a expresar mis inquietudes y llevó a que se sirviera una opción vegana en el comedor de mi facultad y a que se trajera a un suplidor vegano, cuyo propietario era negro, al comedor de la facultad por dos semanas para que recopilara sugerencias de los estudiantes. En mi segundo año de universidad comencé un club de justicia social y ambiental en el que los socios y yo comenzamos a organizarnos para abordar los problemas alimentarios. A través de algunos contactos que había conocido en el pasado pudimos organizar reuniones con el personal del comedor universitario y, con perseverancia, logramos que el comedor de nuetra facultad ofreciera los “lunes sin carne” y opciones veganas permanentes en su menú. Aunque nos queda mucho trabajo por hacer, los estudiantes, el personal, los profesores y la comunidad pueden disfrutar de estas opciones alimentarias”.

“En el verano anterior a mi último año en la Escuela Secundaria Milpitas, colaboré con Amigos de la Tierra en un esfuerzo por que se ofrecieran alimentos basados en plantas y culturalmente idóneos en el comedor de mi escuela secundaria, y lo logramos. Como estudiante en una escuela secundaria predominantemente asiáticoamericana, sentía que era una necesidad urgente incorporar más alimentos culturalmente idóneos y basados en plantas en el comedor de mi escuela secundaria. Para comenzar me reuní con los directores de los servicios alimentarios de mi distrito escolar. Ellos escucharon mis inquietudes pero también me hicieron darme cuenta de las dificultades que el personal de los servicios alimentarios enfrentan todos los días para cumplir con las regulaciones mientras tratan simultáneamente de reducir el desperdicio de comida y contentar a los estudiantes. Tras comprender las barreras que enfrentan nuestros servicios alimentarios, nuestro equipo estudiantil trabajó activamente en encontrar un punto medio y en capacitar al personal para que pueda realizar los cambios necesarios en beneficio del futuro de nuestros estudiantes. El equipo de servicios alimentarios de mi escuela me expresó repetidamente que la participación de los estudiantes les facilita dar los pasos necesarios para alcanzar este nivel de cambio en el comedor. A lo largo de nuestra educación, desde el kindergarten a 12.° año de secundaria, estos comedores nos enseñan, especialmente a los estudiantes de bajos ingresos, cómo debemos comer por el resto de nuestra vida. La cultura dietética de nuestros comedores tiene gran influencia en cómo seguiremos comiendo mucho después de haber terminado nuestra formación educativa, por lo que es imperativo que los estudiantes tengan voz y voto en las decisiones sobre lo que se les sirve en sus comedores, desde kindergarten a 12.° grado. Son su salud, su dieta y su estilo de vida los que se ven afectados. En la universidad he seguido trabajando en esfuerzos similares en los comedores de UCLA. Actualmente estamos trabajando con varias organizaciones de derechos de los animales para añadir más opciones basadas en plantas en los comedores. Como una de las principales universidades públicas del país, las instituciones académicas prestigiosas tienen que aprovechar su posición para promover la incorporación y normalización de los alimentos a base de plantas en nuestro comedor".

Cursaba el 2.° año de secundaria cuando lanzó su campaña vegana
"Lo más importante que hice para que mi distrito escolar introdujera alimentos a base de plantas fue trabajar con el Comité Escolar, el organismo de elección popula que gobierna las Escuelas Públicas de Brookline. Yo, junto con un grupo de compañeros de secundaria, redactamos la sección correspondiente a Servicios alimentarios de una política de sustentabilidad más amplia que se aplicaría a todo el distrito escolar. Tras incorporarse la sección que redactamos, la política dispone ahora que haya opciones veganas disponibles en todas las comidas escolares. Esta política es de acatamiento obligatorio en todo el distrito y no depende del compromiso particular de nadie y, por lo tanto, garantiza que haya disponibles alimentos a base de plantas en todas las escuelas del distrito con carácter indefinido. Otra acción muy importante que llevamos a cabo fue realizar encuestas entre los estudiantes para conocer sus opiniones y hacer degustaciones de comida. Esto nos permitió asegurarnos de que las comidas a base de plantas que ser servirían fueran del gusto de los estudiantes”.

Cursaba el 2.° año de secundaria cuando lanzó su campaña vegana
“En el comedor de mi escuela secundaria no ofrecían opciones de comida vegana, por lo que me quedaba con hambre durante el almuerzo. Yo y otros estudiantes enfrentábamos esta situación y sabía que algo tenía que cambiar. Comencé a colaborar estrechamente con los directores de los servicios de nutrición de mi escuela secundaria para crear un menú que fuera respetuoso con el clima culturalmente relevante, y se sirvieron por primera vez platos como chana masala y arroz frito con edamame. Durante este tiempo también trabajé como miembro del equipo de servicios de nutrición del distrito escolar. Este puesto me permitió encuestar a mis compañeros en el café para comprender mejor sus necesidades. Me di cuenta de que a nivel federal también había una carencia de opciones veganas. Mientras servía paquetes de comida en el centro federal de distribución de alimentos de mi condado durante la epidemia de COVID-19, a menudo me tuve que explicarles a las familias que no teníamos opciones basadas en plantas idóneas para su dieta. Así que comencé a hacer campaña en favor de la Ley de Estudiantes del Futuro y Tierra Saludables para extender el menú que logramos en el distrito escolar a todo el nivel federal. Pude lograr gran parte de este cambio trabajando con un comité ejecutivo juvenil a nivel nacional. El programa promovía servicios de alimentos de origen local, recién cocidos y basados en plantas en todo el país. Tuve la magnífica oportunidad de explicar a senadores y representantes que recibieron millones de dólares en financiación de la industria láctea por qué el carácter extendido de los productos lácteos no era inclusivo ni sustentable. Llevé mi historia a la Casa Blanca y me quedó claro que nuestros sistemas gubernamentales necesitaban replantearse este asunto. Con más de 10,000 comidas a base de plantas servidas y la oportunidad de educar a la gente sobre la agricultura industrial, mi decisión de buscar recursos se convirtió en un proyecto que defiende constantemente un mundo ambiental y culturalmente consciente. Espero que esto los inspire a todos y den ese paso hacia lograr un impacto real”.

Cursaba el 2.° año de secundaria cuando lanzó su campaña vegana
“During my junior year of high school, I worked with several peers to campaign for a daily vegan option at our high school’s cafeteria. Working with Friends of the Earth, we petitioned and proposed this campaign to Nutrition Services, resulting in several pilot programs and finally consistent plant-based options. A key factor in the success of a similar campaign is alignment with Nutrition Services, and making sure you understand the USDA guidelines they have to follow, and working around those guidelines. All students should be inspired to campaign for vegan options because it is a wonderful way to connect with your community and promote foods that are culturally diverse, environmentally sustainable, and ethically aligned with student sentiment.” “Cuando cursaba el tercer año de secundaria, entre algunos compañeros y yo organizamos una campaña a favor de que se ofreciera una opción vegana diaria en el comedor de nuestra escuela secundaria. En colaboración con la organización Amigos de la Tierra, planteamos una petición para proponer esta campaña a los Servicios Nutricionales, lo que dio origen a varios programas piloto y, finalmente, a que se ofrecieran comidas basadas en plantas de forma regular. Un factor fundamental para que una campaña similar tenga éxito es trabajar en consonancia con los Servicios Nutricionales y asegurarse de que comprende las pautas del USDA que ellos deben seguir y trabajar de conformidad con ellas. Hacer campaña a favor de opciones veganas es algo que debería inspirar a todos los estudiantes porque es una manera excelente de vincularse con la comunidad y promover alimentos que son culturalmente diversos, ambientalmente sustentables y concordantes éticamente con el sentimiento estudiantil.”

Cursaba el 2.° año de secundaria cuando lanzó su campaña vegana
“Fui a la universidad en Texas, y gran parte del tiempo que estuve allí, las únicas opciones veganas que podía conseguir fácilmente eran hamburguesas que venían en paquetes instantáneos secos y a las que había que agregar agua hirviendo, y la única leche vegetal disponible era la leche de arroz; muy aguada y se congelaba. Cuando comencé el primer año, los estudiantes debían tener un plan de comidas, lo que, por supuesto, costaba dinero adicional. En mi universidad no había opciones veganas. Terminé por cansarme de comer solo ensaladas en mis comidas ya que no había otras opciones disponibles. Tenía dos trabajos y dirigía una organización de derechos animales en la universidad. Así que era muy activa y me estaba poniendo anémica.
Me dirigí al departamento responsable de la alimentación en el campus y me dijeron que hablarían con el comedor para que tomara en cuenta mis necesidades; sin embargo, su respuesta nunca fue constante y cuando finalmente me sirvieron tofu congelado, ya estaba harta. Así que iba todos los días al departamento y me sentaba en su oficina para contarles lo que almorzaba, hasta que finalmente eliminaron el plan de comidas de mi factura Expresar lo que pienso para lograr cambios administrativos me mostró el poder que tenemos como individuos."

“Cuando ingresé a la universidad seguía una dieta vegetariana, pero adopté rápidamente una dieta vegana tras matricular un curso llamado “Ética Ambiental”, impartido por una activista vegana y en el que aprendí más más sobre el terror asociado a la industria agropecuaria, al patriarcado, el colonialismo y al capitalismo. Aunque este curso no se impartió en mi departamento, sin duda tenía mucha relación con él.”
“Mi especialidad era Desarrollo Sustentable y pasábamos gran parte del tiempo discutiendo sobre el inmenso sufrimiento causado por la agricultura animal y su insustentabilidad. En lugar de enseñarnos sobre los sistemas alimentarios alternativos más diversos, culturalmente idóneos y basados en la justicia, mi departamento consideró que era más importante impartirnos clases sobre cómo perpetuar el sufrimiento y la explotación innecesarios de los animales de forma manera "sustentable", usando a menudo a las comunidades BIPOC como armas para justificar este enfoque”.
“Después de hacer una encuesta entre mis compañeros y preguntarles qué pensaban de que se impartiera una clase sobre veganismo, descubrí que un número abrumador de ellos estaba interesado en aprender más sobre este tema y sobre materiales y productos de origen vegetal (en vez de materiales y productos plásticos, no veganos y otros materiales no biodegradables) y sobre la agricultura vegana. Decidí utilizar un curso de estudio independiente y trabajar con un profesor para diseñar el primer curso vegano en el departamento, al que llamé "Plant Forward Sustainable Development" (Desarrollo Sustentable Impulsado por las Plantas). Este curso se centró en desarrollar estrategias para promover sistemas alimentarios veganos éticos y el uso de materiales y productos de origen vegetal (en vez de materiales y productos plásticos, no veganos y otros materiales no biodegradables) como forma de apoyar auténticamente la sustentabilidad, la acción climática, la justicia para los seres humanos y los animales no humanos que habitan esos espacios y son afectados por ellos, así como para promover economías circulares regenerativas. A pesar de que el curso no se imparte actualmente (ya que estas cosas toman tiempo y su gestación ocurrió solo unos meses antes de que se escribiera este testimonio), mis compañeros y profesores me han dicho que su impacto ya ha creado una nueva narrativa en nuestro departamento. Contribuyo continuamente a la actualización de este curso de postgrado”.
“Esta experiencia me ha enseñado a decir lo que pienso, incluso, y especialmente cuando es algo incómodo de oír. Solo así es realmente posible que nos convirtamos en una sociedad más ética, justa y compasiva”.
“Mi especialidad era Desarrollo Sustentable y pasábamos gran parte del tiempo discutiendo sobre el inmenso sufrimiento causado por la agricultura animal y su insustentabilidad. En lugar de enseñarnos sobre los sistemas alimentarios alternativos más diversos, culturalmente idóneos y basados en la justicia, mi departamento consideró que era más importante impartirnos clases sobre cómo perpetuar el sufrimiento y la explotación innecesarios de los animales de forma manera "sustentable", usando a menudo a las comunidades BIPOC como armas para justificar este enfoque”.
“Después de hacer una encuesta entre mis compañeros y preguntarles qué pensaban de que se impartiera una clase sobre veganismo, descubrí que un número abrumador de ellos estaba interesado en aprender más sobre este tema y sobre materiales y productos de origen vegetal (en vez de materiales y productos plásticos, no veganos y otros materiales no biodegradables) y sobre la agricultura vegana. Decidí utilizar un curso de estudio independiente y trabajar con un profesor para diseñar el primer curso vegano en el departamento, al que llamé "Plant Forward Sustainable Development" (Desarrollo Sustentable Impulsado por las Plantas). Este curso se centró en desarrollar estrategias para promover sistemas alimentarios veganos éticos y el uso de materiales y productos de origen vegetal (en vez de materiales y productos plásticos, no veganos y otros materiales no biodegradables) como forma de apoyar auténticamente la sustentabilidad, la acción climática, la justicia para los seres humanos y los animales no humanos que habitan esos espacios y son afectados por ellos, así como para promover economías circulares regenerativas. A pesar de que el curso no se imparte actualmente (ya que estas cosas toman tiempo y su gestación ocurrió solo unos meses antes de que se escribiera este testimonio), mis compañeros y profesores me han dicho que su impacto ya ha creado una nueva narrativa en nuestro departamento. Contribuyo continuamente a la actualización de este curso de postgrado”.
“Esta experiencia me ha enseñado a decir lo que pienso, incluso, y especialmente cuando es algo incómodo de oír. Solo así es realmente posible que nos convirtamos en una sociedad más ética, justa y compasiva”.


