Image of a coconut

Coconut Controversy

La desgarradora verdad detrás de sus productos de coco

El coco es uno de los ingredientes más usados en el mundo. Se encuentra en todo tipo de preparaciones; desde alimentos a cosméticos, biocombustibles y medicamentos. También se extrae fibra de él para elaborar vestimentas veganas y accesorios de moda. [1]Por otro lado, la leche de coco ha sido, por mucho tiempo, una alternativa a la leche de origen animal. Incluso se menciona en el Mahābhārata, una épica hindú de más de 2,000 años de antigüedad. [2] Desde el punto de vista botánico, el coco es una fruta; no una nuez. El árbol en el que crece esta fruta, la palmera de coco (Cocos nucifera), ha contribuido al sustento de comunidades por miles de años. Toda la planta se puede usar. La pulpa de coco, la capa blanca que recubre el interior de los cocos, es una fuente de proteína, fibra, hierro, potasio y manganeso. [3] A través de investigaciones genéticas realizadas en 2011 se determinó que el coco es originario de la India y del sudeste asiático. [4]Fueron comerciantes árabes los que llevaron el coco de la India a África Oriental hace cerca de 2,000 años, y más tarde también lo dieron a conocer a los europeos. No está claro el origen de la palabra “coco”. Una versión dice que los colonos portugueses llamaron a esta fruta “coco” porque les parecía un “cocuruto” (cabeza), con tres puntos semejantes a dos ojos, una boca y fibras que parecían cabello. Los europeos llevaron posteriormente el coco al continente americano; inicialmente en el Caribe, donde lo introdujeron junto con el sistema colonial y el tráfico de esclavos y donde se adaptó muy bien. [5]En la actualidad los cocos se cultivan en zonas tropicales de todo el mundo. Sin embargo, los países con mayor producción mundial se encuentran en Asia e incluyen a Indonesia, Filipinas, India, Malasia y Tailandia. [6]Desafortunadamente, tal como sucede con otros productos de gran consumo, como los bananos y los aguacates, los cocos a menudo llevan tras de sí una historia problemática cuando llegan a manos de los consumidores.

La paradoja de la idea de “sin crueldad”

Usted tal vez haya escuchado que algunos restaurantes, cadenas de supermercado y otros expendedores de alimentos han dejado de ofrecer ciertos productos derivados del coco. Target, una empresa minorista, por ejemplo, declaró que dejaría de vender una marca de leche de coco proveniente de Tailandia ante la inquietud de que se usaban macacos cola de cerdo, un primate sumamente social, para que subieran las altas palmeras y cosecharan estas frutas del tamaño de una bola de boliche. [7]Costco, una empresa minorista transnacional, también retiró está marca de sus estantes aduciendo la misma inquietud. [8] (Los Estados Unidos es uno de los mayores importadores de cocos de Tailandia. [9] [10]) Agustín Fuentes, un primatólogo y profesor de antropología biológica en la Universidad de Princeton, quien ha estudiado a los macacos en Tailandia, escribió lo siguiente: “Los humanos del sur de Tailandia capturan macacos jóvenes y los adiestran como eficaces cosechadores de coco” [11]Los autores del estudio Assessing the Welfare of Coconut-Harvesting Macaques in Thailand publicado en 2021, investigaron a 89 productores que mantenían un total de 279 macacos y encontraron que la mayoría de estos animales se mostró temeroso o intranquilo durante las observaciones. “La mayoría de los macacos mostró síntomas de un comportamiento repetitivo anormal” señalaron los autores. “Asimismo, el estado mental general de los macacos fue principalmente negativo o neutral ya que no se observaron comportamientos que indicaran directamente un estado mental positivo”. [12]

Macaque with chain harvesting coconuts
Macaque with chain harvesting coconuts

En palabras de Avinash Desamangalam, un alto ejecutivo de Mordor Intelligence, una compañía con sede en la India que estudia el mercado de las alternativas a los productos lácteos: “Esto es una paradoja, ¿correcto?”. Los consumidores dan por cierto que la producción de leche de coco no conlleva tratos crueles ya que no proviene de un animal cuando en realidad “esta involucra mucha crueldad ya que usan monos en esta labor”, según Desamangalam. [13] Aunque el gobierno tailandés ha rechazado las afirmaciones de que se explota a los monos para cosechar los cocos, a menos a escala industrial[14], las investigaciones realizadas por defensores de los derechos de los animales han demostrado que se practica un abuso generalizado y se obliga a estos primates a cosechar cocos todo el día, encadenados por el cuello. Estas investigaciones han encontrado que se practica “la crueldad hacia los monos en todas las fincas, en todos los lugares donde se adiestra a los monos y en todos los concursos para cosechar cocos en los que se usan monos para hacerlo”. [15] Entre los abusos documentados por los investigadores en las fincas de cocos de Tailandia se encuentran el encadenamiento de los monos a llantas viejas o su confinamiento en jaulas tan pequeñas que ni siquiera se pueden voltear. Un mono que se encontraba en una jaula en el cajón de un camión sacudía furiosamente las barras de la jaula en un intento inútil por escaparse y otro mono atado a una cuerda gritaba desesperadamente intentando huir de su adiestrador. En una ocasión se le dijo a uno de los investigadores que les sacaban los colmillos a los monos que intentaban morder a sus adiestradores. Los investigadores también descubrieron “escuelas de monos” en las que se los adiestraba para cosechar fruta y montar bicicletas o jugar baloncesto para entretener a los turistas. [16] Se llegó incluso a filmar a un adiestrador que golpeaba con una cadena a un mono que gritaba mientras lo mantenía colgado de la correa y el collar. [17] Según lo informaron en una de las escuelas para adiestrar monos, una hembra puede cosechar hasta 600 cocos por día y un macho hasta 1,600. Lo interesante es que esta escuela admitió que practicaba varios de los tratos crueles documentados por los investigadores, tales como mantener a los animales atados, encerrarlos en jaulas pequeñas y sacarles los dientes algunas veces. [18] (Los monos usados para cosechar cocos en ocasiones logran vengarse. En 2009, tras ser golpeado por su adiestrador en Tailandia un macaco subió a una palmera de coco y comenzó a patear a los cocos con furia en vez retorcerlos con cuidado; uno de ellos cayó sobre la cabeza del adiestrador dándole muerte. [19] En 1995, un adiestrador en Malasia murió cuando su mono se subió a una palmera y le lanzó un coco que le rompió la nuca[20]).

Macaque with chain harvesting coconuts
Macaque chained to rail

En teoría, los macacos cola de cerdo están protegidos bajo la Ley de Conservación y Protección Animal de Tailandia de 2019, que establece que los “dueños” de macacos deben inscribirlos oficialmente, y por la Ley de Prevención de la Crueldad y Bienestar Animal de 2014. Sin embargo, en la práctica estas leyes no estipulan regulaciones específicas con respecto a la captura y reproducción de estos animales ni a requisitos ambientales (p. ej., alojamiento, dieta y nivel de actividad de los animales usados para trabajo) a las que los dueños estén sujetos para que los mantengan en condiciones que promuevan su bienestar.

Métodos de cosecha

Los investigadores creen que los humanos comenzaron a adiestrar monos para cosechar cocos hace cientos de años en Malasia e Indonesia, donde esta práctica se mantiene. [21] En otros países aparte de Indonesia, Malasia y Tailandia, la cosecha de los cocos la hacen los humanos, ya sea subiéndose a las palmeras y recoger los frutos maduros o mediante largas cañas de bambú al extremo de las cuales se ha sujetado una hoz. Cuando las cañas no son lo suficientemente largas (algunas palmeras alcanzan los 80 pies de altura [24 metros]), se les agregan extensiones de bambú reforzadas con acero en el interior. Se pueden cosechar hasta seis cocos con un solo corte. [22] Otra forma de cosecha practicada por algunos productores, especialmente en el Pacífico, es esperar a que los cocos maduros caigan al suelo por sí solos, donde luego son recogidos por los productores o los trabajadores agrícolas. [23] Por último, otra forma de cosechar los cocos conlleva el uso de plataformas hidráulicas que elevan mecánicamente a los trabajadores hasta donde pueden alcanzar los cocos. Sin embargo, esta técnica adolece de varias limitaciones, tales como que la plataforma solo se puede mover verticalmente y que se requiere mucho tiempo para montar la plataforma y operarla. [24] [25] La gran altura a la que crecen estas palmeras es la razón por la que los humanos a menudo explotan a los monos y los obligan a realizar esta labor peligrosa. Y aparte de los abusos descritos anteriormente, a los macacos capturados para cosechar cocos también se les niega la satisfacción de sus necesidades biológicas específicas. Según los investigadores, que también han estudiado lo que les sucede a los monos cuando se “jubilan”, “Estas necesidades incluyen básica y principalmente: la capacidad para relacionarse socialmente con otros miembros de su especie, la libertad para moverse sin restricciones y un alojamiento que les permita protegerse de factores de estrés”. Los investigadores descubrieron que cuando estos animales están demasiado viejos para trabajar, sus adiestradores los conservan como mascotas, los venden o transfieren a otros, o simplemente los liberan en la naturaleza. Sin embargo, algunos de los adiestradores admitieron que “no se los puede liberar en la naturaleza ya que carecen de las destrezas necesarias para procurarse alimento, defenderse y comportarse con normalidad en una tropa”. [26] Posiblemente esa sea una de las razones por la que los monos demasiado viejos para cosechar cocos y han sido “jubilados” a menudo se los puede encontrar encadenados en la propiedad de su adiestrador. [27]

Macaque with chain harvesting coconuts
Macaque climbing coconut palm tree

Trabajo infanti

La industria del coco también adolece de un problema de trabajo infantil. Hay millones de pequeños agricultores dedicados a la producción de coco en las Filipinas y esto a menudo viven en áreas remotas donde no tienen acceso a la educación. Asimismo, de acuerdo con Triple Pundit, que entrevistó a productores de coco en las Filipinas en 2020, los bajos salarios son prevalentes en esta industria. Según este medio: “Los productores de coco a menudo a viven en abyecta pobreza en las Filipinas; hasta el 60 por ciento de ellos”. “Ahí, los productores a menudo tan solo reciben 12 centavos por coco. Eso es menos de $2 por día”. [28] Debido a lo anterior, se puede ver a niños realizando trabajos peligrosos y no remunerados en fincas de coco, según el Departamento de Trabajo de los Estados Unidos. [29] (Es probable que en otros países se emplee a los niños para cosechar cocos, pero en la Lista de bienes producidos mediante trabajo infantil o trabajo forzado publicada por el Departamento de Trabajo en 2022, solo se menciona a las Filipinas como el país donde se ha observado el trabajo infantil en la producción de coco [30]).

Otros motivos de preocupación

Si bien es la explotación de los macacos el aspecto que recibe la mayor atención mediática en relación con la producción de coco, estos monos no son los únicos animales empleados en esta industria. Muchos productores de Indonesia, las Filipinas, Malasia, Sri Lanka, India y de islas pequeñas en el Pacífico Sur practican lo que se conoce como “ganado bajo los cocos” para aumentar sus ingresos y mejorar su acceso a los cocoteros. Esta práctica consiste en criar vacas y búfalos para producir carne y leche además de los cocos. [31] Este sistema conlleva pastar a los bovinos entre los cocoteros donde se alimentan de pastos que, de lo contrario, crecerían tan alto que harían difícil llegar a los cocoteros para cosechar los cocos. Los animales también están vinculados al cultivo de los cocos de otras maneras. En palabras de los autores de un estudio sobre esta práctica realizado en Sri Lanka: “De los muchos sistemas de producción ganadera existentes en Sri Lanka, la cría de ganado en las plantaciones de coco es una parte integral del sistema y además de generar productos de origen animal (leche, carne, tracción animal y estiércol) también contribuye al control de malezas”. [32]
Cattle under coconut palms
“Cattle under coconuts” in Sri Lanka

Por último, también hay factores ambientales que deben considerarse. Con el fin de generar más ingresos muchos productores de coco practican el “monocultivo”; es decir, producen solo un cultivo en el mismo terreno año tras año. Esta práctica a la larga agota los nutrimentos del suelo, lo cual obliga a los productores a usar fertilizantes químicos dañinos para el ambiente. A diferencia de lo que ocurre en los monocultivos, un sistema integrado de producción agrícola que gire en torno al cultivo del coco y permita la producción de otros cultivos bajo el dosel de los cocoteros, no solo mejoraría la biodiversidad y productividad en la finca sino que contribuiría a secuestrar carbono [33]; uno de los métodos usados para reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera con el propósito de reducir el cambio climático a nivel global. [34] La popularidad del aceite de coco se ha citado también como un factor primordial en la deforestación ya que los productores deforestan los manglares costeros para plantar cocoteros y obtener ganancias. Los manglares son ecosistemas esenciales para los animales, protegen a la línea costera de las tormentas y capturan carbono (con lo que contribuyen a reducir el cambio climático). Sin embargo, a menudos los eliminan para hacer espacio para los cocoteros, la palma aceitera, actividades de acuicultura y otras actividades comerciales. [35] Los productos derivados del coco a menudo se someten a un alto grado de procesamiento con maquinaria industrial. Por ejemplo, el proceso para elaborar aceite de coco conlleva secar la pulpa de coco, llamada “copra”, y luego procesarla para extraer el aceite. (El aceite extraído de la copra es rico en ácido láurico [36], un producto fundamental en la preparación de jabones, cosméticos, alcohol láurico, etc., por lo que es un producto muy rentable para los países productores de coco). El aceite de coco es marrón y contiene contaminantes tras el proceso inicial de extracción por lo cual debe ser refinado, blanqueado y desodorizado, para lo que a menudo se emplean solventes tales como el n-hexano [37]; el cual es considerado como neurotóxico por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades [38] y ha sido categorizado como un contaminante peligroso del aire por la Agencia para la Protección Ambiental . [39] Otro aspecto preocupante desde el punto de vista ambiental es el de las emisiones de gases de invernadero producto del transporte del coco y sus productos derivados al resto del mundo desde el limitado número de países donde producen. Sin embargo, en comparación con el enorme impacto de la industria láctea, la producción de coco tiene una huella de carbón relativamente menor.

¿Qué se está haciendo?

Los cocos significan una fuente considerable de ingresos en los países donde se producen y la propaganda negativa generada por los abusos a los derechos de los animales y de los humanos ha tenido graves consecuencias financieras para esta industria, cuya respuesta ha sido variada; desde negar los hechos completamente [40] a fomentar iniciativas de educación pública e intentar la certificación de la producción de cocos como “libres de crueldad”. Esta última iniciativa podría ser beneficiosa tanto para los consumidores como para los productores. Al lanzar el programa de certificación “Monkey Free Plus” en 2022 para defender su industria del coco Tailandia efectivamente admitió que se usaban macacos para cosechar los cocos; sin embargo, el programa no tuvo éxito. [41] El país posteriormente creó una certificación basada en Buenas Prácticas Agrícolas (GAP, por sus siglas en inglés) y el Departamento de Agricultura de Tailandia (DOA, por sus siglas en inglés) aceleró la concesión de los certificados “GAP Monkey-Free Plus” y de los logos a las compañías que supuestamente no usaran monos en la cosecha de cocos. [42] Raphiphat Chantharasriwong, director general del DOA dijo que los exportadores recibirían los certificados GAP Monkey-Free Plus por sus productos de coco únicamente si usaban cocos provenientes de plantaciones que hubieran recibido el logo de GAP y después de que su departamento hubiera verificado que los productores no habían usado monos para cosechar los cocos. “Todos los pasos involucrados en el procesamiento del producto se documentarán meticulosamente y serán fáciles de seguir. La meta es ofrecer una garantía absoluta a los compradores de que no se han explotado monos en ningún paso del proceso de cosecha de los cocos” declaró Chantharasriwong. [43] (Importante: Food Empowerment Project no apoya ningún programa de certificación de productos ya que resulta sumamente difícil verificar que se cumplen las condiciones “justas” para dichos productos. Consulte nuestra página aquí si desea informare más sobre este particular).

Algunas compañías alimentarias también están abordando el asunto del trabajo infantil. Cargill, por ejemplo; si bien es una compañía problemática, ha afirmado en su página web que la cadena de suministro de coco en las Filipinas es compleja pero que han detectado un mayor uso de mano de obra infantil en áreas donde la infraestructura social y económica es frágil. “Las familias que viven en esas áreas básicamente se encuentran atrapadas en un círculo vicioso: falta de educación básica, desconocimiento de buenas prácticas agrícolas y carencia de los medios suficientes para contratar trabajadores formarles. Debido a eso, niños de hasta 7 años de edad están en riesgo no asistir a la escuela”. Con el fin de contrarrestar esta situación, la compañía afirma que “Cargill y sus socios se están esforzando por concientizar a la industria sobre este problema, capacitar a los productores para mejorar sus condiciones de vida y por diseñar y designar sistemas de diligencia debida que permitan identificar, abordar y remediar casos de trabajo infantil”. [44] Como parte de su esfuerzo para concientizar sobre el trabajo infantil en las Filipinas, el Departamento de Trabajo y Empleo produjo un galardonado cortometraje llamado Pangandoy sa Kalubihan (“Sueño bajo los cocoteros”) que cuenta la historia de un niño de 15 años que trabaja en la producción de cocos y que pierde la pierna derecha tras caer de un cocotero. [45]

Como se mencionó anteriormente, el origen de la palabra “coco” es incierto. Tal vez proviene de los portugueses, pero existe al menos otra versión. Según una referencia que data del siglo 16, los habitantes de la India pensaban que los tres agujeros del coco se parecían a los monos cuando lloran, a los que los hindúes llaman ‘coca'”. Es decir, nombraron a la fruta en honor a un mono infeliz. [46]

Recomendaciones

Los cocos ofrecen muchos beneficios grandiosos. Por ejemplo, son un alimento nutritivo y la leche de coco ha sido una alternativa vegana a la leche de origen vegetal por mucho tiempo. Por lo tanto, Food Empowerment Project no le está sugiriendo que deje de consumir todos los productos derivados del coco.

Se cree que en ciertas regiones productoras de coco, incluidas la India, Brasil, Colombia y Hawái, la cosecha para la exportación se realiza usando formas humanas, como las plataformas levadizas montadas sobre tractores, personas que suben a los cocoteros voluntariamente, sistemas basados en cuerdas y plataforma o escaleras.  Consideramos que los productos de coco provenientes de esas regiones son alternativas mejores.

Aunque ciertamente nos preocupa el medio ambiente, la realidad es que muchos productos agrícolas tienen un impacto sobre la tierra, el aire, el agua y los trabajadores, por lo que, lamentablemente, no resulta práctico evitar estos alimentos. Lo mejor que podemos hacer es ser conscientes de lo que consumimos e intentar consumir alimentos cuya producción requiera la menor cantidad de insumos y generen las huellas de carbono más reducidas. F.E.P. considera que adoptar una dieta vegana es paso primordial en la protección del planeta y que los cocos no causan un daño significativo al medio ambiente; especialmente al compararlos con los alimentos de origen animal.

Referencias:

[1] https://markhawthorne.com/wp-content/uploads/2022/04/Vegan-en-Vogue.pdf

[2] Constance L. Kirker and Mary Newman, ‎Coconut: A Global History (Reaktion Books Ltd., 2022), https://www.google.com/books/edition/Coconut/sgJTEAAAQBAJ?hl=en&gbpv=1&dq=Mahābhārata+%22coconut+milk%22&pg=PT73&printsec=frontcover

[3] https://www.medicalnewstoday.com/articles/coconut-meat#nutrition

[4] https://source.wustl.edu/2011/06/deep-history-of-coconuts-decoded/

[5] https://www.aramcoworld.com/Articles/January-2017/Cracking-Coconut-s-History

[6] https://www.statista.com/statistics/1040499/world-coconut-production-by-leading-producers/

[7] https://www.today.com/food/target-drops-popular-coconut-milk-after-allegations-forced-monkey-labor-t207074

[8] https://www.cnn.com/2020/10/31/business/costco-coconut-milk-monkey-labor-trnd/index.html

[9] https://www.indexbox.io/store/thailand-coconut-market-analysis-forecast-size-trends-and-insights/

[10] https://www.thaipbsworld.com/monkey-business-and-the-battle-over-thailands-multibillion-baht-coconut-industry/

[11] The Macaque Connection: Cooperation and Conflict Between Humans and Macaques, edited by Sindhu Radhakrishna, ‎Michael A. Huffman, ‎Anindya Sinha (Springer, 2012), page 115. https://www.google.com/books/edition/The_Macaque_Connection/2Fjaug2NS68C?hl=en&gbpv=1&dq=The+Macaque+Connection:+Cooperation+and+Conflict+Between+Humans+and+Macaques&printsec=frontcover

[12] https://radar.brookes.ac.uk/radar/file/42474bbc-e302-4122-b284-c86bd30958e3/1/Assessing%20welfare%20of%20macaques%20-%202021%20-%20Schowe%20et%20al.pdf

[13] https://www.nationalgeographic.com/animals/article/monkey-labor-continues-in-thailands-coconut-market

[14] https://www.bangkokpost.com/business/1946820/jurin-denies-industrial-monkey-use

[15] https://nypost.com/2022/11/11/monkey-slave-labor-rampant-on-thailands-coconut-farms-report/

[16] https://www.bbc.com/news/business-53276071

[17] https://www.euronews.com/green/2022/11/16/thai-coconut-industry-fuelled-by-monkey-labour-according-to-peta-investigation

[18] https://www.firstschoolformonkeys.com/wp-content/uploads/2023/03/Allegations-PETA-07-2023.pdf

[19] https://thethaiger.com/news/national/monkey-kills-owner-coconut

[20] https://journaltimes.com/news/national/trained-monkey-kills-farmer-with-a-coconut/article_aff29ae0-173b-55ea-ae57-a3fbb034b391.html

[21] Ghazally Ismail, Monkey Moments: Encounters in Rainforest Escapades (Xlibris, 2021). https://www.google.com/books/edition/Monkey_Moments/RU9KEAAAQBAJ?hl=en&gbpv=1&dq=indonesia+monkeys+coconuts&pg=PT56&printsec=frontcover

[22] https://www.atlasobscura.com/articles/how-are-coconuts-picked

[23] https://www.cd3wdproject.org/INPHO/COMPEND/TEXT/CH15_01.HTM

[24] https://ijret.org/volumes/2014v03/i09/IJRET20140309057.pdf

[25] https://snscourseware.org/snsctnew/files/1570170609.pdf

[26] https://radar.brookes.ac.uk/radar/file/42474bbc-e302-4122-b284-c86bd30958e3/1/Assessing%20welfare%20of%20macaques%20-%202021%20-%20Schowe%20et%20al.pdf

[27] https://www.tag24.com/animals/a-day-in-the-life-of-the-chained-up-monkeys-who-pick-coconuts-2835524

[28] https://www.triplepundit.com/story/2020/coconut-products-gain-popularity-certification-essential-sustainability/87261

[29] https://www.dol.gov/agencies/ilab/resources/reports/child-labor/philippines

[30] https://www.dol.gov/sites/dolgov/files/ILAB/child_labor_reports/tda2021/2022-TVPRA-List-of-Goods-v3.pdf

[31] Donald L. Plucknett, Managing Pastures and Cattle Under Coconuts (Routledge, 2018), https://www.google.com/books/edition/Managing_Pastures_And_Cattle_Under_Cocon/VHGkDwAAQBAJ?hl=en&gbpv=1

[32] https://www.researchgate.net/publication/40140169_Livestock_Production_under_Coconut_Plantations_in_Sri_Lanka_Cattle_and_Buffalo_Production_Systems

[33] https://www.researchgate.net/publication/354750531_Coconut_based_integrated_farming_A_climate-smart_model_for_food_security_and_economic_prosperity

[34] https://www.usgs.gov/faqs/what-carbon-sequestration#:~:text=Carbon%20sequestration%20is%20the%20process,of%20reducing%20global%20climate%20change

[35] https://www.vox.com/2019/12/12/21009910/climate-change-indonesia-mangroves-palm-oil-shrimp-negative-emissions-blue-carbon

[36] https://www.hsph.harvard.edu/nutritionsource/food-features/coconut-oil/

[37] https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6542917/

[38] https://wwwn.cdc.gov/TSP/ToxFAQs/ToxFAQsDetails.aspx?faqid=392&toxid=68

[39] https://www.epa.gov/sites/default/files/2016-09/documents/hexane.pdf

[40] https://apnews.com/article/db95858d94d5313a9bceaccdd581bd6c

[41] https://www.bangkokpost.com/thailand/general/2591214/peta-monkey-claims-still-hurt-sellers

[42] https://www.bangkokpost.com/thailand/pr/2467529/tcc-partner-farms-receive-gap-monkey-free-plus

[43] https://thai.news/news/thailand/explosive-revelation-thailands-monkey-labor-scandal-sparks-massive-regulatory-overhaul-gap-monkey-free-plus-to-shake-the-coconut-industry

[44] https://www.cargill.com/story/child-labor-is-a-complex-problem.-heres-how-were-addressing-it

[45] https://pia.gov.ph/press-releases/2022/07/01/camiguin-child-labor-film-bags-8-awards-at-2nd-dolekula-normin-film-festival

[46] Linda and Fred Griffith, Nuts: Recipes from Around the World That Feature Nature’s Perfect Ingredient (St. Martin’s Press, 2003), pages 14−15. https://www.google.com/books/edition/Nuts/0PFWNAWYLhMC?hl=en&gbpv=1&dq=coconut+farmers+in+malaysia+and+indonesia+began+using+monkeys&pg=PP39&printsec=frontcover