Los trabajadores de la industria pesquera

La explotación constante de las poblaciones de peces hasta su agotamiento y el sufrimiento de estos animales no dejan duda de la crueldad de la industria de la pesca comercial. Sin embargo, ¿qué hay de los seres humanos que faenan en los barcos pesqueros o en las plantas de procesamiento? Numerosas investigaciones y estudios han revelado que dichos trabajadores reciben bajos salarios, tienen condiciones de vivienda inadecuadas, no disponen de suficientes alimentos ni agua ni equipo de seguridad, y están sujetos a largas jornadas laborales.[1] Muchos pescadores se ven obligados a faenar para pagar deudas contraídas; tales como la comisión cobrada por su contratación. Reciben muy poco salario o solo se les reconoce una porción de la captura del día.[2] Otros son esclavizados y se convierten en víctimas del tráfico de personas. Se los obliga a trabajar contra su voluntad sin recibir ninguna remuneración. Recientemente se han documentado casos de trabajos forzados en barcos de Tailandia, China y Taiwán; así como de Inglaterra y los Estados Unidos, entre otros países. [3] Sin posibilidades de escapar mientras se encuentran en altamar, algunos de estos trabajadores son víctimas de abusos físicos, sexuales y mentales.[4]

Lo anterior se debe en parte al colapso de las poblaciones de peces y a que ahora se requiere el doble de esfuerzo para capturar el mismo número de peces que en los años 50. Esto lleva a algunas operaciones pesqueras a cometer graves abusos laborales, incluida la esclavitud. [5] A pesar de que no existe una definición legal para la esclavitud tal como existe en nuestros días, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) la define como “situaciones de explotación en las que una persona no puede negarse a participar ni las puede abandonar debido a que sufre amenazas, violencia, coerción, engaño o abuso de poder”. [6]

¿Quiénes son estos trabajadores?

Se estima que en 2017 había 1 millón de personas en todo el mundo que trabajaban en embarcaciones pesqueras.[7] Al igual que los trabajadores agrícolas y operarios de los mataderos, los trabajadores de la industria pesquera a menudo son refugiados económicos que son embaucados o forzados a cruzar fronteras bajo falsas promesas de un trabajo bien remunerado.[8]

En un estudio publicado en 2013 por la OIT titulado Atrapados en el mar: la lucha contra el trabajo forzoso en la industria pesquera, se informaba que los trabajadores migrantes son particularmente susceptibles a ser engañados y explotados por intermediarios laborales y agencias de contratación y obligados a trabajar en embarcaciones pesqueras bajo la amenaza de violencia o sujetos a una servidumbre por endeudamiento. “Las víctimas describen situaciones de enfermedad, lesiones físicas, abuso psicológico y sexual, muerte, y su condición de vulnerabilidad mientras permanecían embarcados en altamar, en lugares remotos, durante meses o años”.[9]

Human Rights Watch documentó un caso típico de lo anterior. Se trata de Saw Win, quien partió de Birmania (Myanmar), su país natal, con la ayuda de un intermediario laboral y acabó trabajando contra su voluntad en una embarcación pesquera tailandesa junto con otros inmigrantes. Después de trabajar en dicho pesquero sin remuneración por tres meses, fue retenido en el puerto y luego vendido a otra embarcación, cuyo patrón solía golpear regularmente a la tripulación con una barra de hierro y amenazarla con una pistola. Como forma de “pago”, les daban una escasa ración de alimentos. Algunos de los trabajadores sufrieron desnutrición y enfermaron, y al menos uno de ellos fue lanzado por la borda y pereció ahogado. Saw Win fue vendido de nuevo a otra embarcación, en la que presenció cómo el patrón de la nave golpeó y estranguló a un trabajador hasta matarlo por supuestamente haber desgarrado una red pesquera. Finalmente, Saw Win saltó por la borda y fue rescatado por otro barco que pasaba y que lo llevó a puerto seguro en Malasia; la primera vez que pisaba tierra en dos años.[10]

De acuerdo con un informe de la organización Environmental Justice Foundation, Tun Thet Soe, una víctima del tráfico humano que logró escapar, se encontraba entre 59 por ciento de los trabajadores de la industria pesquera tailandesa que ha presenciado el asesinato de otro trabajador. Según el testimonio de Tun Thet Soe: “Torturaban y asesinaban a los pescadores, y luego los lanzaban al mar”. “Abusaban de los miembros de la tripulación de muchas maneras: les daban palizas, los golpeaban y los mataban en alta mar. Yo mismo vi cómo asesinaban a otros”.[11]

Entre las víctimas de los trabajos forzados en embarcaciones pesqueras algunas tenían tan solo 11 años de edad.[12] Por otro lado, una investigación llevada a cabo por la OIT en 2013 sobre el trabajo infantil en la industria pesquera y acuícola encontró que había niños camboyanos de 4 años de edad que trabajaban en las redes de pesca y en otras labores en tierra.[13] En 2019, se detectaron situaciones similares en la industria pesquera de Ghana.[14]

El tipo de trabajo

Resulta difícil llevar a cabo una vigilancia estricta de las condiciones de trabajo en altamar. [15] Las condiciones de trabajo de las tripulaciones de las embarcaciones pesqueras supuestamente “legítimas” son evidentemente distintas de las que trabajan en las operaciones de pesca ilegal, no declarada y no reglamentada (INDNR). (La pesca INDNR “incluye a todas las operaciones pesqueras que violan las leyes de pesca o que suceden fuera de la jurisdicción de las leyes y regulaciones pesqueras”.[16])
Por ejemplo, en ambos casos el trabajo es agotador y las jornadas son largas. Sin embargo, en al menos uno de los estudios se encontró que en las embarcaciones de pesca INDNR, a la tripulación tan solo se le dan cuatro horas al día para descansar y dormir.[17]

Sin embargo, al margen del tipo de embarcación, se puede caracterizar a la pesca comercial como una actividad dura. “Asimismo, los pescadores (y trabajadores de las plantas de procesamiento) en su gran mayoría no están sindicalizados. No hay terceros que vigilen el cumplimiento de la jornada laboral ni que se garanticen las prestaciones de salud o que los trabajadores tengan tiempo libre en altamar, ni la repartición de ganancias (la mayoría de los pescadores no trabajan por un salario), ni que se atiendan los reclamos o que los pescadores tengan una convención colectiva”.[18]

Algunas autoridades portuarias y monitores pesqueros hacen lo que pueden para vigilar la pesca ilegal. Sin embargo, estos esfuerzos se han visto severamente limitados durante la pandemia de Covid-19, la cual les ha impedido a los inspectores abordar las embarcaciones.[19] Es evidente que otras pandemias en el futuro obstaculizarán los esfuerzos de monitoreo de forma similar.

Riesgos para la salud y la seguridad

La pesca comercial es una actividad sumamente peligrosa ya que a menudo se desarrolla lejos en altamar bajo condiciones ambientales rápidamente cambiantes. Los pescadores tienen que lidiar a diario con riesgos como caminar sobre cubiertas resbalosas y encontrarse compuertas abiertas, enredarse en las redes y líneas de pesca, encontrar hielo en el agua, tocar las líneas y cables de alta tensión del equipo hidráulico y otros varios peligros que pueden provocar daños serios a la salud o la muerte. Y esto con el agravante de que cuando alguien se lesiona a menudo es imposible transportarlo rápidamente para que reciba atención médica. Sin embargo, los dos mayores peligros en altamar son el hundimiento de las embarcaciones (la causa principal de muertes) y luego la caída de los trabajadores por la borda.[20]

“Commercial fishing boat” by Sam Beebe is licensed under CC BY 2.0

Brandt Wagner, especialista principal en la OIT señaló que “La incidencia de muertes y lesiones en la actividad pesquera ha sido siempre muy elevada y lo sigue siendo debido a la naturaleza del trabajo”.[21]

Los pescadores también están expuestos a condiciones de temperaturas extremas, presencia de insectos transmisores de enfermedades, peligros químicos o pueden sufrir apnea del sueño, pérdida auditiva, salud dental deficiente o una alta prevalencia de ciertos tipos de cáncer; incluidos la queratosis actínica y la leucemia. [22, 23]

Aunque la mayoría de las criaturas marinas que los estadounidenses consumen proviene del extranjero, la pesca comercial también es uno de los trabajos más peligrosos en los Estados Unidos. La tasa de fatalidad entre los pescadores es 23 veces superior a la de cualquier otro trabajador. [24] Sin embargo, estos trabajadores no solo están en peligro en el mar sino también en tierra. Los trabajadores extranjeros contratados por la industria procesadora de “mariscos” de los Estados Unidos a menudo sufren condiciones semejantes a las que sufren los trabajadores migrantes en los campos agrícolas y en los mataderos; entre ellas: la retención de salarios, el abuso verbal, el acoso sexual, el hacinamiento y las amenazas de denunciarlos a los servicios de inmigración. [25]

En una demanda judicial interpuesta en 2020 por trabajadores residentes en Alaska, muchos de ellos mexicanos y centroamericanos, se acusó a la compañía North Pacific Seafoods, con sede en Seattle, de someterlos a condiciones de trabajo insalubres e inseguras y de engañarlos con respecto a los salarios. Los trabajadores estuvieron expuestos a vapores de amonio debido a que el detector de la planta no funcionó. Dejaron de comer cuando el olor de las aguas negras se volvió insoportable en el comedor y solo se les dio una mascarilla antipolvo durante toda la temporada de pesca; mascarillas cuya función era proteger a los trabajadores contra las entrañas de los peces y contra el Covid-19 pero terminaban cubiertas de sangre de los peces e inutilizables después de apenas dos días de uso”. [26] Esta misma compañía llegó a un acuerdo en relación con otra demanda que enfrentó meses antes por impago de salarios, retención ilegal de trabajadores e incapacidad para acatar los protocolos de pruebas de Covid-19 y cuarentena. [27]

Los trabajadores de las plantas procesadoras enfrentan otros riesgos para su salud y seguridad personal, tales como niveles elevados de ruido que puede provocar pérdida auditiva, trastornos muscuesqueléticos debidos a factores de riesgo ergonómicos y la exposición a sustancias alergénicas químicas y también presentes en los “mariscos” que pueden incidir en una mayor incidencia de dermatitis ocupacional y asma. Todas estas afecciones a menudo no se diagnostican ni se reportan adecuadamente, lo que afecta significativamente la calidad de vida de estos trabajadores. [28]

El Convenio Internacional para la Seguridad de la Vida en el Mar es la herramienta legal más respetada para salvaguardar la seguridad de la vida humana en las embarcaciones en altamar. Sin embargo, las embarcaciones pesqueras por lo general están exentas del alcance de este convenio, a menos que se incluyan específicamente. [29]

Calidad de Vida

La mayoría de los pescadores comerciales y los trabajadores de la industria de procesamiento de “mariscos” tienen poca calidad de vida debido a que enfrentan múltiples problemas de salud y factores de estrés asociados con un trabajo que requiere un gran esfuerzo físico y con condiciones de explotación. Los abusos laborales y contra los derechos humanos son además algo muy común en las embarcaciones de pesca INDNR.[30]

En el mejor de los casos, la vida en las embarcaciones pesqueras es dura. Los trabajadores sufren de aislamiento, confinamiento, aburrimiento, monotonía, tensión en las relaciones con sus compañeros de trabajo, tienen jornadas laborales prolongadas, se les asignan tareas agotadoras y complejas, están expuestos al ruido y no duermen lo suficiente.[31]

Incluso en las operaciones legales de pesca, los pescadores están sujetos a distintos factores de estrés, como la presencia de embarcaciones de pesca INDNR. En un estudio realizado en 2017 en el cual se les pidió a 306 pescadores (276 malasios, 18 chinos, 12 hindúes) que describieran su calidad de vida, se encontró que la falta de medios para hacer cumplir las leyes marítimas fue uno de los factores más importantes que influyó en cómo percibían su trabajo. Uno de los pescadores expresó: “El gobierno emitió todas estas leyes y decretos que son buenas”. Sin embargo, no se hacen cumplir del todo ya que aún hay muchísimas embarcaciones ilegales que ingresan ilegalmente en nuestras zonas”.[32] Muchos de los pescadores encuestados dijeron sentirse indignados por que las embarcaciones intrusas usaban aparejos de pesca prohibidos que destruyen los arrecifes artificiales y los de coral, lo cual provoca una reducción en las poblaciones de peces.

El impacto ambiental

Aunque Food Empowerment Project mantiene la posición de que no se debería extraer peces ni ningún otro animal del océano para para matarlos y consumirlos como alimento, también reconoce que hay muchas organizaciones ambientalistas a las que les preocupa la “sobrepesca”. Dichas organizaciones han señalado que extraer “muchos más” peces del océano de lo que las poblaciones marinas son capaces de reponer es una práctica insostenible que conduce al colapso de las “pesquerías” y amenaza los ecosistemas marinos.[33] (Reiteramos que la posición de Food Empowerment Project es que se debe dejar en paz a todas las criaturas marinas). De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura , “La sobrepesca transforma un ecosistema estable, maduro y eficiente en uno inmaduro y extenuado”.[34] La FAO dice que esto ocurre por distintas causas, tales como la práctica de las flotas pesqueras de atrapar predadores y reducir su número, lo que afecta la cadena trófica y el flujo de biomasa en todo el ecosistema. “También pueden alterar los hábitats marinos; sobretodo destruir y perturbar la topografía del fondo marino y los hábitats que allí se encuentran (por ejemplo, las praderas de pastos y algas marinas, los arrecifes de coral) y las comunidades bentónicas”.[35]

Otro efecto catastrófico provocado por la pesca comercial es el descarte en el mar de los aparejos de pesca. Según algunos estimados, la industria pesquera es el mayor responsable de contaminar los océanos con plásticos. Cada año arroja al océano más de 640,000 toneladas de redes, líneas de pesca, nasas y trampas con un peso equivalente al de 55,000 autobuses de dos niveles.[36]

Sin embargo, otros estudios indican que el 80% del plástico que se encuentra en el océano consiste de empaques de alimentos, botellas de bebidas y otros desechos postconsumo, constituyéndose así en la principal fuente de contaminación,[37], en tanto que el 20 por ciento restante proviene de fuentes marinas.[38]
Al margen de la cantidad real de aparejos de pesca que se desechan en el mar, estos tienen consecuencias desastrosas para los océanos y sus habitantes ya que es responsable de un fenómeno trágico conocido como “pesca fantasma”, en el que los aparejos abandonados siguen atrapando y matando peces y otras criaturas marinas. Según un estimado, cerca de 650,000 mamíferos marinos perecen cada año atrapados por los aparejos fantasma.[39]

La pesca INDNR, en la que es más probable que los trabajadores sufran explotación, es particularmente proclive a la destrucción del medio ambiente y socava los esfuerzos por recopilar información precisa sobre las actividades pesqueras.[40]

Nuestra responsabilidad

Si usted vive en el Norte global, la región del mundo en la que se encuentran muchos de los países más ricos e industrializados del mundo, es importante que comprenda que nuestras decisiones como consumidores afectan a quienes viven en el Sur global. Los Estados Unidos, por ejemplo, importan cerca del 80 por ciento de los “mariscos” que consume; principalmente de China, Tailandia, Canadá, Indonesia, Vietnam y Ecuador,[41] lo que incentiva la práctica del trabajo forzado y esclavización de los trabajadores.

Si todos evitáramos consumir todo lo extraído del océano, ayudaríamos a los trabajadores explotados por la industria pesquera. Una acción semejante no solo reduciría la demanda de peces sino que también reduciría el impacto ambiental que la pesca comercial tiene sobre los océanos; especialmente debido al descarte de los aparejos de pesca.

Por fortuna, las tiendas minoristas y los restaurantes están ofreciendo cada vez más alternativas de productos sin contenido animal para quienes aprecian el sabor de peces y crustáceos; tales como sushi vegano, filetes imitación de pescado, camarón de origen vegetal y muchos otros. Los consumidores que usan suplementos nutricionales a base de aceite de pescado, como los ácidos grasos omega-3, también pueden encontrar una gran variedad de alternativas veganas a la venta.

Lo que usted puede hacer

Opte por un estilo de vida vegano: Si puede conseguir alimentos saludables, opte por una alimentación vegana. Elegir un estilo de vida vegano es una de las formas más directas de contribuir a acabar con el sufrimiento de los trabajadores de la industria pesquera y de los animales que pueblan los océanos.

Referencias

[1] “Forced labour and human trafficking in fisheries,” International Labour Organization, https://www.ilo.org/global/topics/forced-labour/policy-areas/fisheries/lang–en/index.htm

[2] Blood and Water: Slavery in the Fishing Industry Revealed, https://www.maritime-executive.com/article/blood-and-water-slavery-in-the-fishing-industry-revealed

[3] Global Slavery Index, https://www.globalslaveryindex.org/2018/findings/importing-risk/fishing/

[4] Blood and Water: Slavery in the Fishing Industry Revealed, https://www.maritime-executive.com/article/blood-and-water-slavery-in-the-fishing-industry-revealed

[5] Modern slavery and the race to fish, https://www.nature.com/articles/s41467-018-07118-9

[6] Global Estimates of Modern Slavery: Forced Labour and Forced Marriage, https://www.ilo.org/global/publications/books/WCMS_575479/lang–en/index.htm

[7] Saving workers from the hell of the fishing industry in Asia, https://www.equaltimes.org/saving-workers-from-the-hell-of?lang=en#.X9vSnV57m1s

[8] Seafood Slavery: Human Trafficking in the International Fishing Industry, https://www.americanprogress.org/issues/green/reports/2016/12/15/295088/seafood-slavery/

[9] Caught at Sea: Forced Labour and Trafficking in Fisheries, https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—ed_norm/—declaration/documents/publication/wcms_214472.pdf

[10] Hidden Chains: Rights Abuses and Forced Labor in Thailand’s Fishing Industry, https://www.hrw.org/report/2018/01/23/hidden-chains/rights-abuses-and-forced-labor-thailands-fishing-industry

[11] Thailand’s Seafood Slaves, https://ejfoundation.org/reports/thailands-seafood-slaves

[12] Vietnam boats using child labour for illegal fishing, https://www.theguardian.com/environment/2019/nov/19/vietnam-boats-using-child-labour-for-illegal-fishing

[13] Guidance on Addressing Child Labour in Fisheries and Aquaculture, International Labour Organization, http://www.fao.org/3/i3318e/i3318e.pdf

[14] https://www.justice.gov/eoir/page/file/1323771/download

[15] Modern slavery and the race to fish, https://www.nature.com/articles/s41467-018-07118-9

[16] https://www.pewtrusts.org/en/research-and-analysis/fact-sheets/2013/08/27/faq-illegal-unreported-and-unregulated-fishing

[17] Matthew Gianni and Walt Simpson, The Changing Nature of High Seas Fishing: How Flags of Convenience Provide Cover for Illegal, Unreported and Unregulated Fishing (2005), https://www.agriculture.gov.au/sites/default/files/sitecollectiondocuments/fisheries/iuu/iuu_flags_of_convenience.pdf

[18] National Resource Council, Fishing Vessel Safety: A Blueprint for a National Program (National Academy Press, 1991), https://www.nap.edu/read/1622/chapter/3#26

[19] Todd Woody, “Covid-19 leaves fisheries observers in the dark,” China Dialogue Ocean, September 29, 2020, https://chinadialogueocean.net/15164-covid-19-fisheries-observers-in-the-dark/

[20] Fatal Falls Overboard in Commercial Fishing — United States, 2000–2016, https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/67/wr/mm6716a2.htm?s_cid=mm6716a2_e

[21] Fishing’s dark side: the need to improve conditions for workers, https://www.ship-technology.com/features/fishings-dark-side-need-improve-conditions-workers/

[22] https://www.ccohs.ca/oshanswers/occup_workplace/commercial_fishing.html

[23] Chronic Health Risks in Commercial Fishermen: A Cross-Sectional Analysis from a Small Rural Fishing Village in Alaska, https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6628915/

[24] Fatal Falls Overboard in Commercial Fishing — United States, 2000–2016, https://www.cdc.gov/mmwr/volumes/67/wr/mm6716a2.htm

[25] Migrant workers in US seafood industry exposed to forced labor conditions, https://www.theguardian.com/business/2016/jun/08/us-seafood-workers-abuse-immgration-temporary-labor and American Seafood Has Its Own Forced Labor Problem, https://www.motherjones.com/environment/2016/06/us-seafood-processors-have-big-forced-labor-problem/

[26] Paula Dobbyn, “Lawsuit alleges wage theft, filthy conditions at Seattle company’s Alaska seafood processing plants,” Seattle Times, November 20, 2020, https://www.seattletimes.com/business/lawsuit-alleges-wage-theft-filthy-conditions-at-seattle-companys-alaska-seafood-processing-plants/

[27] Paula Dobbyn, “Lawsuit alleges wage theft, filthy conditions at Seattle company’s Alaska seafood processing plants,” Seattle Times, November 20, 2020, https://www.seattletimes.com/business/lawsuit-alleges-wage-theft-filthy-conditions-at-seattle-companys-alaska-seafood-processing-plants/

[28] http://www.fao.org/blogs/blue-growth-blog/despite-advances-in-health-and-safety-operations-fisheries-remains-a-dangerous-sector/en/

[29] Caught at Sea: Forced Labour and Trafficking in Fisheries, https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/—ed_norm/—declaration/documents/publication/wcms_214472.pdf

[30] Matthew Gianni and Walt Simpson, The Changing Nature of High Seas Fishing: How Flags of Convenience Provide Cover for Illegal, Unreported and Unregulated Fishing (2005), https://www.agriculture.gov.au/sites/default/files/sitecollectiondocuments/fisheries/iuu/iuu_flags_of_convenience.pdf

[31] Stressors, Coping Mechanisms, and Uplifts of Commercial Fishing in Alaska: A Qualitative Approach to Factors Affecting Fishing in Alaska: A Qualitative Approach to Factors Affecting Human Performance in Extreme Environments, https://docs.lib.purdue.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=1121&context=jhpee

[32] Quality of Life (QoL) of Fishermen in the West Coast States of Peninsular Malaysia, https://www.researchgate.net/publication/318849951_Quality_of_Life_QoL_of_Fishermen_in_the_West_Coast_States_of_Peninsular_Malaysia

[33] https://www.reutersevents.com/sustainability/over-fishing-worse-threat-oceans-climate-change

[34] http://www.fao.org/3/y4773e/y4773e05.htm

[35] http://www.fao.org/3/y4773e/y4773e05.htm

[36] Sandra Laville, “Dumped fishing gear is biggest plastic polluter in ocean, finds report,” The Guardian, November 5, 2019, https://www.theguardian.com/environment/2019/nov/06/dumped-fishing-gear-is-biggest-plastic-polluter-in-ocean-finds-report

[37] W.C. Li, H.F. Tsi, and L. Fok, “Plastic waste in the marine environment: A review of sources, occurrence and effects,” Science of the Total Environment, Volumes 566–567, 2016, pages 333–349, https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0048969716310154

[38] Hannah Ritchie and Max Roser, “Plastic Pollution,” OurWorldInData.org, September 2018, https://ourworldindata.org/plastic-pollution

[39] NRDC, Net Loss: The Killing of Marine Mammals in Foreign Fisheries, https://www.nrdc.org/sites/default/files/mammals-foreign-fisheries-report.pdf

[40] David W. Evans, The Consequences of Illegal, Unreported and Unregulated Fishing for Fishery Data and Management, http://www.fao.org/3/Y3274E/y3274e0e.htm

[41] Fishwatch U.S. Seafood Facts, https://www.fishwatch.gov/sustainable-seafood/the-global-picture